Excarcelación de conductores ebrios divide opiniones

Nuevamente se prendió el debate en el país por si se debe aplicar o no detención preventiva mientras se define la situación jurídica de los conductores que en estado de ebriedad provoquen accidentes que dejen personas muertas o lesionadas.

Esto a raíz del grave hecho que se presentó el pasado fin de semana en la capital de la República con el joven Aníbal Tapias, quien perdió el control del vehículo atropellando a varios ciudadanos, cobrando la vida de una persona y dejando 10 más heridas. Sin embargo el lunes pasado, el juez que se ocupó del caso a pesar de que consideró que Tapias es un peligro para la sociedad optó por otorgarle casa por cárcel al tener en cuenta que esta persona no registra antecedentes. Tal decisión produjo el rechazo de los familiares de las víctimas y de la sociedad en general, que no conciben cómo después de un hecho tan grave un conductor, en este caso Tapias, pueda irse para su casa. No obstante, el propio ministro de Justicia, Yesid Reyes, respaldó la decisión del juez al explicar que "las medidas de aseguramiento no se aplican por los hechos

que llevan a una persona ante los jueces, para eso está el juicio y la condena". Añadió Reyes que "las medidas de aseguramiento tienen como objetivo garantizar que una persona comparezca a juicio, que no manipule pruebas ni que siga delinquiendo".

Sin embargo, la exrepresentante a la Cámara por el Movimiento MIRA, Gloria Stella Díaz, quien presentó durante ocho años varias iniciativas para reprimir el fenómeno de los conductores borrachos y figura entre los autores del proyecto que hoy es la Ley 1696 de 2013, por medio de la cual se dictan disposiciones penales y administrativas para sancionar la conducción bajo el influjo del alcohol u otras sustancias psicoactivas, dijo que "los argumentos que dice el señor Ministro de Justicia, los hemos escuchado en todos los debates. Infortunadamente para las autoridades en Colombia ha sido muy difícil entender que los conductores ebrios al volante son un peligro para la sociedad". Por su parte, el Ministro de Justicia dijo que una persona que no sea cobijada con detención preventiva no significa que la justicia no opere, hay "una presunción de

inocencia y una persona no va a la cárcel hasta que se profiera una condena en su contra", dijo. "Hay que dejar de entender la detención preventiva como una pena anticipada para las personas", remarcó Reyes. Empero Díaz dijo que algunos vendieron la idea que con la Ley 1696 lo que se había logrado es que este delito fuera excarcelable. "Se incrementaron las penas para los que cometen homicidio o lesión por conducir en estado de alicoramiento, pero el delito no quedó excarcelable, y no quedó excarcelable porque simultáneamente a la aprobación de la Ley 1696, también se aprobó la reforma al Código Penitenciario, y en esa reforma claramente quedó establecido que delitos que tuvieran una pena mínima de ocho años o menos serían excarcelables, y el delito de homicidio culposo causado por conductor en estado de embriaguez no cumplía ese requisito".